El 2020 ha sido un año complejo, lleno de incertidumbres, tristezas, aprendizajes y experiencias. La COVID-19, entre otras muchas cosas, nos ha obligado a familiarizarnos con índices, tasas y porcentajes que han puesto de manifiesto, una vez más, que los datos son necesarios para entender el entorno, pero que no son suficientes para interpretarlo. Una parte de la realidad no se deja encajar dentro del molde de la cifra, y esta evidencia se ha hecho mucho más clara, en una realidad tan distópica como la del 2020.

Ahora, desde el Observatorio de Datos Culturales, se nos plantea el reto de ofrecerte una visión en datos de un año que ha obligado a suspender actividades, a cerrar equipamientos y a modificar hábitos y prioridades. ¿Qué se ha celebrado?, ¿qué no?, ¿qué centros han abierto?, ¿en qué condiciones?, ¿qué actividades se han trasladado al formato virtual?, ¿qué acogida han tenido? Necesitamos datos para responder a estas preguntas.

Pero los datos de la cultura no tienen ni la tradición ni la estandarización de un sector como el de la salud. Para tener una serie robusta y rigurosa de datos, útiles y comparables, se deben consensuar con los sectores implicados definiciones precisas, sistemas de recogida, etcétera. Y mientras nosotros seguíamos trabajando en este sentido, el mundo se ha visto sacudido por una crisis que ha hecho tambalear tanto la realidad como la manera de describirla.

Así, pues, ¿cómo explicaremos este 2020?

Los datos anuales de los últimos diez años que encontrarás en este observatorio, no explicarán suficientemente bien el 2020, pero sí que mostrarán los efectos de esta gran crisis. Cuando los tengamos cerrados, los iremos subiendo y podrás acceder a ellos.

No obstante, en paralelo, hemos creado un apartado específico para monitorizar con una frecuencia temporal más elevada (semanal o mensual, en algunos casos) cómo ha afectado la crisis de la COVID-19 a diversos sectores de la cultura*. Como ya hemos dicho, los datos no lo explican todo, pero creemos que con este nuevo seguimiento colaboramos en la diagnosis de sus efectos y la recuperación de la actividad cultural de la ciudad (sólo disponible en la versión en catalán de este sitio web).

Observatorio de Datos Culturales. Instituto de Cultura. Ayuntamiento de Barcelona

Junio de 2021